Señalizado hace tan sólo unos años, este recorrido supone una excelente alternativa a la ya clásica y más concurrida vuelta al Mont Blanc, si bien es algo más exigente en cuanto a condiciones físicas al tener que cruzar varios collados de más de tres mil metros de altitud y tener algunas etapas de hasta 8 horas de marcha efectiva. Atravesaremos los magníficos glaciares de Arolla y Théodule, y aunque ello no reviste dificultades técnicas, puede que en el alto de Arolla tengamos que usar los crampones en función del estado del hielo. Como hemos dicho, la mejor alternativa a la vuelta al Mont Blanc, en un paraje único e incomparable.