La naturaleza de Pamir-Alay es maravillosa. Los colores vivos de los valles y montañas se cambian en sencillos puros matices de las rocas, nieve y hielo. Los picos de las montañas aquí son altos y muy perfilados. Pero estos contrastes se perciben como algo hermoso y raro por su incompatibilidad parecida. El aire puro, impregnado del aroma de coníferas de los bosques de junípero, parece como si pudieramos beberlo. Unos tempestuosos ruidosos ríos regalan la vida y fuerzas a toda esta majestuosa belleza. Aquí, en la región del conocido pico Aksú (5.365 m) transcurre nuestro apasionante viaje. Los paisajes asombrosos alimentan a los viajeros de gran de grandes emociones positivas que al final del viaje ya no quieren despedirse de esta preciosa región. Ademas los nativos estaran encantados de mostrarnos su preciosa tierra con su amable hospitalidad ¡Bienvenido!