Travesía circular  por un territorio salvaje y de alta montaña entre el Valle de Arán y el Ariège francés, una zona poco transitada que nos sorprenderá por su belleza y tranquilidad. Descubriremos, a través de sendas transfronterizas, lagos, bosques y grandes montañas y, siempre que las condiciones meteorológicas lo permiten, ascenderemos alguna de las grandes cimas de la región, desde la que contemplar la grandiosidad de la Cordillera Pirenaica.
Este trekking nos exigirá estar acostumbrados a andar por la montaña o a estar en buena forma física ya que habrá que hacer largas jornadas cargando nuestra propia mochila.