En este camino podremos contemplar los glaciares, volcanes, fumarolas, los tonos ocres de la tierra quemada, sus increíbles aguas termales naturales, las praderas verdes conviviendo con la lava omnipresente resaltando entre los hielos perpetuos y los colores de los variados minerales. Apreciaremos la cima del volcán Eyjafjalajökull y a nuestra derecha el glaciar Mýrdallsjökull, si el día es despejado se observan espectaculares vistas de casi todo el país.
Te ofrecemos un viaje a pie entre valles frondosos, zonas desérticas y llanas, gargantas aparentemente inaccesibles, ríos caudalosos que parecen bloquear el camino y montañas de lava, todo junto en un caos ordenado que hace de Islandia el último rincón salvaje de Europa. Terminando en el paraje natural de Landmannalaugar donde para recuperarse del esfuerzo físico de la travesía, nada mejor que terminar en unos relajantes baños de aguas termales naturales.
El macizo del Fjallabak, donde se desarrolla el trekking, es la expresión de un mundo en formación donde el fuego y el hielo han moldeado algunos de los paisajes más jóvenes, más extraños y extraordinarios del mundo.
Todo ello hace de ésta una ruta excepcional, pero accesible. Uno de esos viajes imprescindibles que nos acercará a lo mejor de las Tierras Altas islandesas, acompañados por un guía de montaña de habla española que nos podrá enseñar lugares poco conocidos o transitados de esta magnífica ruta.