Partiendo de los 1.900 metros de altura nos iremos adentrando en el macizo del Dhaulagiri y rodeando el ochomil hasta alcanzar los diferentes campos base desde los que las expediciones inician sus ataques a la gran montaña. En nuestro recorrido tendremos que superar dos pasos por encima de los 5.000 metros, el Paso Francés y el Paso de Thapa, que pondrán a prueba nuestra capacidad para afrontar la altura.
El circuito del Dhaulagiri además de contar con toda la belleza de los grandes trekkings de Nepal, tiene la gran ventaja de ser mucho menos visitado que cualquiera de los itinerarios clásicos, como el de los Annapurna, o el del Everest. Más salvaje que cualquiera de estos recorridos tendremos que avanzar durante varias jornadas sobre el Glaciar Chhogardan, que recibe las nieves del Dhaulagiri, y puesto que su aislamiento de la civilización es muy superior al de otros trekkings nepalís, nos encontraremos con una ausencia de Lodges que nos obligará a pasar varias noches en tiendas.