Sarek, la joya de la corona de los Parques Nacionales de Suecia y enclavado en plena Laponia, es considerado uno de los últimos territorios verdaderamente salvajes de Europa, donde la huella del hombre se reduce al manejo milenario de los renos por parte del pueblo Sami. Aislado y de carácter netamente alpino, ofrece la oportunidad de realizar una verdadera expedición ártica de cerca de 100 km con esquís y pulka a través de un paisaje cambiante y en todo momento espectacular, entre montañas, glaciares y bosques, bajo la magia de las auroras boreales y con el colofón final del delta del Rapa, el más bello de Escandinavia. Una travesía exigente pero también una de las más bellas de toda Laponia.