Con sus altas montañas, Rila y Pirin que casi llegan a los 3000 m, Bulgaria es un país donde la montaña está presente en la cultura y en los espíritus. El macizo de Rila tiene un fuerte carácter alpino y magníficos bosques. Los picos de la región de Malióvitsa compiten por su tamaño y belleza con los del macizo vecino, Pirin, orgulloso de sus relieves pintorescos de mármol blanco. La parte norte de Pirin es Parque Nacional, inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por la excepcional riqueza de sus ecosistemas y vastos bosques, en los cuales algunas especies tienen más de 1000 años! El clima continental con influencia mediterránea crea unos inviernos fríos con mucha nieve. En esta época del año los dos macizos se convierten en un terreno perfecto para la práctica de las raquetas de nieve. En las faldas de las 2 montañas hay fuentes termales que se pueden aprovechar para hacer una combinación perfecta entre actividad física y relax. La zona de Pirin tiene un folclore auténtico bien conservado y el contacto con la gente local nos permitirá aprender más de él.