Henry De Monfreid encarna el espíritu de los grandes aventureros del siglo pasado. En 1911 desembarcaba en el puerto de Djibouti para recorrer extensamente el cuerno de África; poco diverge lo que presenció hace cien años de lo que hoy en día se nos brinda en esta tierra árida e inhóspita. Caravanas de cientos de camellos, desiertos volcánicos, mares de lava incandescente, nómadas Afar extrayendo sal en el lago Assale, imágenes irreales en los campos de sulfuro del Dallol, un pedazo de corteza lunar en la superficie de la Tierra. La Depresión del Danakil será el cuerpo de un viaje inédito que completaremos atravesando las tierras altas del Tigrai, donde exploraremos las iglesias más inaccesibles y remotas del país. Un poco más al oeste, nos esperan las espectaculares iglesias excavadas en la roca de Lalibela, principal centro de peregrinación del país y los Montes Simien; uno de los paisajes más espectaculares de toda Abisinia, donde la intensa erosión ha creado un mundo de picos, insondables cañones y precipicios de hasta 1.500 metros de profundidad, un paraje de fantasía, hogar de lobos, gelada baboon y lobelias gigantes. Un recorrido que nos trasladará a una tierra con los contrastes paisajísticos y étnicos más impactantes del planeta; de los verdes y exuberantes valles de los Simien a las imágenes lunares del Danakil.