Paisaje lunar con poblados y monasterios colgados de la piedra desnuda: la fascinación de una vida espiritual delirante al cobijo de monasterios milenarios agazapados sobre bazares de gentes de montaña. El regalo de sentirse extraño donde pocos extraños han conseguido llegar. El paisaje es de muy duros contrastes, desértico, un mundo de rocas, polvo e inmensas distancias, una tierra donde la vida es dura y el lujo desconocido.
En nuestro viaje también visitaremos la ciudad de Delhi y Agra, con su increíble Palacio Taj Mahal.