La ruta por excelencia de los Alpes, desde Chamonix (Francia) hasta Zermatt (Suiza), desplazándonos en esquís de travesía.
Recorreremos el corazón de los Alpes cruzando altos collados, disfrutando largos descensos por los valles y atravesando los inmensos glaciares. El alojamiento en refugios de montaña nos deleitara durante las horas de descanso con espectaculares paisajes gracias a su situación.
Para aquellos esquiadores con una muy buena forma física y un buen nivel de esquí fuera pista.