Un interesante trekking al techo de Marruecos donde descubriremos el placer de caminar por los pueblos que cuelgan en las laderas de los valles de estas montañas, conocer su gente y disfrutar de sus fantásticos paisajes. Tras la ascensión a la cima más alta del Atlas, una incursión en las gargantas calcáreas del macizo del M’Goun (Dadés y Todra) y una visita al puro desierto de arena con un atardecer y amanecer inolvidable en las Dunas de Merzouga. Toda una experiencia y un sueño para los amantes de los viajes alternativos y el contacto con la naturaleza en lugar cercano pero desconocido.